Ventanas a lo invisible

Se trata en este módulo de dar a conocer el papel de las técnicas de investigación en microbiología, desde los primeros microscopios ópticos (se muestra una reproducción del de Leeuwenhoek) a los más modernos microscopio electrónicos (se presenta un ordenador con imágenes de preparaciones microscópicas). También se expone, a través de un vídeo, cómo se realizan los cultivos de virus en laboratorio empleando embriones.

El avance tecnológico es imprescindible para el desarrollo de la medicina

Hasta hace poco, se decía que los científicos observaban patrones de comportamiento en el mundo para conseguir comprenderlo, y que los técnicos lo hacían para hacerlo más manipulable. Las ciencias biomédicas son un ejemplo de que la habilidad para hacer algo y la capacidad para estudiarlo son tan interdependientes que ciencia y tecnología apenas puden separarse.

El desarrollo de la microbiología (ciencia que estudia los organismos microscópicos) hubiera sido imposible sin el descubrimiento del microscopio óptico, del microscopio electrónico, de las diferentes formas de cultivo (en placas petri, en huevos embrionados, en células de mamíferos, etc) y de los métodos de esterilización y manipulación de microbios. En la actualidad también resultan fundamentales las técnicas de ingeniería genética que, por ejemplo, se están aplicando para la creación de microorganismos de diseño (productores de hormonas humanas, bacterias digestoras de petróleo, etc) y para el desarrollo de nuevas vacunas.

La tecnología afecta a la población y la cultura de una forma más directa que la investigación científica, pues diseña todas las herramientas y artefactos que utilizamos en nuestra vida, desde unas gafas y un termómetro hasta un ordenador o una vacuna sintética.

Trabajando con la ayuda de ordenadores capaces de simular la estructura espacial de complejas moléculas biológicas, los científicos desarrollaron la primera vacuna de diseño en 1991. Buscaban una sustancia capaz de provocar la vacunación contra la tosferina.