Alta seguridad

Se presenta aquí una escenografía de un laboratorio de alta seguridad con elementos propios como un traje de máxima seguridad biológica. Se invita a participar en el debate sobre el camino que deben tomar las investigaciones y todas las cuestiones relacionadas, como pueden ser la extinción del virus de la viruela o el bioterrorismo.

Las vacunas salvan millones de vidas humanas cada año

Gracias a la vacunación sistemática de la población en los países desarrollados, el sarampión dejó de ser un problema de salud desde 1963, cuando se descubrió una vacuna eficaz pero en los menos desarrollados surgen unos 30 millones de casos cada año, y producen casi un millón de víctimas. El sarampión figura como la primera causa de muerte infantil que la vacunación podría evitar.

Antes de conseguir la erradicación de la viruela gracias a las campañas mundiales de vacunación, esta enfermedad se cobraba millones de víctimas humanas. Se estima que sólo en el siglo XX mató a unos 500 millones de personas. En la actualidad, se ha calculado que la mayor parte de las muertes humanas producidas en el mundo por un agente infeccioso están ocasionadas por seis enfermedades: la gripe, el sida, las enfermedades diarreicas (como el cólera), la tuberculosis, la malaria y el sarampión. La solidaridad de los países desarrollados podría prevenir muchas de ellas, ya que existen vacunas eficaces para combatirlas.

Aunque en la lucha contra las enfermedades infecciosas la vacunación es el arma más efectiva y la que posee mejor relación coste-eficacia, parece que actualmente se están dedicando pocos recursos a su investigación. Y está resultando muy difícil desarrollar vacunas contra el sida, la tuberculosis o la malaria.

La inmunidad es altamente específica. Esto quiere decir que una persona que se recupera de la viruela queda protegida del virus que la produce, pero no frente a otros (sarampión, varicela, hepatitis, etc). Por eso es necesario vacunarse contra cada enfermedad infecciosa.