Explicar y predecir lo que sucede en el mundo son dos de los objetivos de la ciencia. La predicción resulta tan importante para la salud humana que ha llevado al desarrollo de la medicina preventiva. Su ambición es anticiparse a la enfermedad, proponiendo normas, consejos y hábitos que contribuyan a mantener la salud de las personas y mejorar su calidad de vida. Por eso, en esta actividad es tan importante la educación y divulgación del conocimiento científico.

En los últimos años se ha descubierto que los hábitos alimentarios, de consumo y la actividad física influyen de forma muy importante en el desarrollo de numerosas enfermedades. La osteoporosis, por ejemplo, se previene con ejercicio físico, buena alimentación y hábitos saludables que excluyan el tabaco y el alcohol.

La Organización Mundial de la Salud afirmó que “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Lo que parece claro es que la actividad física favorece este estado de bienestar.