La densitometría ósea es la técnica médica que, mediante pequeñas dosis de rayos X, sirve para conocer la densidad de los huesos. Cuanto menor sea esta densidad, mayor será el riesgo de fractura. Así es que, junto con el historial médico, sirve para valorar la probabilidad de sufrir fracturas y la necesidad de tratamientos preventivos.

Es de gran ayuda para la prevención de la osteoporosis, pues se estima que la sufrirán el 30% de las mujeres, y que cerca del 54% vivirán con riesgo de fractura al pasar la menopausia.

Las vértebras lumbares y la región del fémur que se articula con la cadera son los lugares donde suele comenzar la desmineralización de los huesos y los de mayor incidencia de fracturas; por eso son esos los lugares donde se suelen realizar los estudios de densitometría. Además, las fracturas de cadera son las que causan mayor morbilidad (20%), y las asociadas a mayor limitación física (50% después de un año).