La ciencia de hoy define la vida en términos genéticos:
donde hay vida, hay genes.
En este
módulo se presenta un pancarta de 15 metros de altura en la que
está escrita una parte del contenido genético de la mosca
del vinagre. Si se quisiera escribir todo su ADN se necesitaría
una superficie equivalente a la de la fachada de la Domus. De alguna
manera aún desconocida, una sustancia química, el ADN,
determina que un organismo funcione y tenga los caracteres físicos
que presenta. Así ocurre con la mosca del vinagre que los visitantes
pueden observar en este módulo.