Los errores de la naturaleza son fuente de conocimiento para la ciencia.
Si el visitante
lo solicita, puede acceder a la contemplación de una imagen sobrecogedora.
En el interior de un recinto se pueden observar dos siamesas humanas
recién nacidas y unidas por el vientre. El origen de esta pieza
real se remonta al siglo XIX, y fueron conservadas en un antiguo Gabinete
de Historia Natural de La Coruña. Son un impresionante ejemplo
de cómo el desarrollo embriológico humano también
comete errores. El módulo ofrece además imágenes
de otros seres de morfología extraordinaria, extraídos
de un bestiario medieval.
