La ingeniería genética permite mezclar instrucciones
biológicas -o genes- de diferentes seres vivos.
El
módulo permite obtener una imagen de uno mismo en una pantalla
y mediante un programa informático cambiar partes de nuestra
cara por la de otros animales; podemos colocarnos, por ejemplo, las
orejas de un burro, los bigotes de un gato o el hocico de un cerdo.
