La herencia determina los organismos, y el ambiente los modela.
Para hablar
sobre ello se propone una experiencia en la que un destello luminoso
sobre el visitante imprime su sombra en una pared fotosensible. De igual
forma que un ser humano puede tener muchas sombras, la información
genética de un embrión puede dar lugar a diferentes adultos
según las condiciones ambientales en las que crezca y desarrolle.