III Congreso sobre Comunicación Social de la Ciencia
La Coruña, noviembre de 2005

SIN CIENCIA NO HAY CULTURA

Información general

Programa

  • Miércoles,9 de noviembre

  • Jueves,10 de noviembre

  • Viernes,11 de noviembre

 

Descripción de los encuentros

Plazos y tasas

Novedades

Comité Organizador


Presentación de trabajos

Trabajos aceptados

LOS ENCUENTROS CON PROVOCADOR RENUEVAN LA IDEA DE CONGRESO

La reunión internacional sobre divulgación científica de La Coruña estrenó nuevas fórmulas, inéditas hasta ahora en un congreso.

Buscando nuevas ideas de fondo, el III Congreso sobre Comunicación social de la Ciencia cambió radicalmente las formas. En el Palacio de la Ópera de La Coruña se mantuvieron las tradicionales comunicaciones y pósteres, pero las mesas redondas se sustituyeron por los denominados "encuentros con provocador", unas tertulias en las que junto a divulgadores se sentaron periodistas, escritores, filósofos, científicos y educadores. Todos ellos reflexionaron sobre sobre la presencia de la ciencia tanto en sus vidas como en el mundo de la cultura, durante una animada charla en la que la mesa de ponentes se sustituyeron por varias mesitas de café, los ilustres invitados se presentaron por su nombre de pila y no hubo moderador, sino un provocador que busca constantemente la confrontación de pareceres.

Esta innovación formal es el resultado de una vocación de autocrítica por parte de la organización del congreso. Se trata de impulsar y abrir al resto de la sociedad el debate sobre la comunicación de la ciencia, y que éste no sea patrimonio exclusivo de los profesionales de la divulgación científica. Así, en el primer encuentro con provocador, el novelista Alfredo Conde sirvió de contrapunto a la visión del científico Juan Luis Arsuaga, codirector del equipo investigador de Atapuerca y a la del filósofo Miguel Ángel Quintanilla, catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Salamanca.

Para Arsuaga, la falta de cultura científica se traduce en una sociedad menosdemocrática e incapaz de afrontar sus problemas. Alfredo Conde, en cambio, no cree que el problema sea de carencia de conocimientos científicos concretos, sino de "una falta de actitud, de inquietud hacia el conocimiento en general, hacia la vida". Y el filósofo Quintanilla, haciendo de puente entre científico y escritor, defendió que la educación científica ha de ser un compendio de conceptos y actitudes que ayuden a comprender a los científicos y a que su labor sea más respetada por el resto de la sociedad.

Frases:

  • «La "alianza de civilizaciones" (término en sí mismo absurdo) debería haberse establecido entre científicos que luchan contra la ignorancia en distintas latitudes»
    Fernando Savater, filósofo y escritor

  • «El rigor de la ciencia a mí me lo enseñó el Derecho»
    Rosa María Mateo, periodista

  • «No se puede vivir aislado en el mundo de las ciencias o de las letras»
    Cristino Álvarez, periodista y gastrónomo

  • «La ignorancia científica es la mayor forma de exclusión social»
    Ernesto Páramo, divulgador

  • «La ciencia sólo puede prosperar en una sociedad libre»
    Juan Luis Arsuaga, paleoantropólogo

  • «Más que una carencia de conocimientos científicos concretos, veo una falta de inquietud hacia el conocimiento en general»
    Alfredo Conde, novelista

  • «En España hay una tradición de oscurantismo; lo inteligente y agudo se considera sospechoso»
    Miguel Ángel Quintanilla, filósofo