Miembro de una comunidad

Víctor López Seoane manifestó gran interés por relacionarse con la comunidad científica de la época, estableciendo contactos con los más importantes especialistas europeos en Historia Natural. Con unos intercambiaba valoraciones sobre diversos estudios, a otros aportaba o demandaba información. Una de las cartas que guarda su biblioteca científica y que popularmente más llama la atención es la que recibió en 1882 del famoso Charles Darwin.

Otra importante actividad de gabinete que desarrolló López Seoane fue el envío a especialistas y a los más importantes museos de Historia Natural europeos de numerosos individuos de las variadas especies animales y vegetales que recolectaba. Envió, entre otros, ejemplares a los los museos de Londres, Berlín, Lisboa, París y Madrid, quienes agradecieron dichas donaciones. También publicó trabajos en diversas revistas especializadas europeas, y formó parte de numerosas y destacadas sociedades y academias científicas europeas.