Cambio climático | La Tierra se calienta
El cambio climático es la variación a nivel mundial del valor medio de factores meteorológicos como la temperatura o la pluviosidad. A lo largo del tiempo la Tierra ha experimentado constantes cambios climáticos, pero actualmente vivimos un rápido aumento global de las temperaturas relacionado con la actividad humana.
A lo largo del tiempo la Tierra ha experimentado constantes cambios climáticos relacionados con las variaciones de la actividad solar, la disposición de los continentes, las corrientes oceánicas o la composición de la atmósfera. Por ejemplo, hace 100 millones de años las aguas polares tenían una temperatura tropical. El clima comenzó a enfriarse hace unos 40 millones de años y poco después se formaron los casquetes polares de hielo, que alcanzaron su máxima extensión hace unos 200.000 años. La diferencia de temperatura media entre un período de intenso frío (glaciación) y uno más benigno es tan sólo de 3-6 grados. Debido a la multitud de causas que pueden influir en el clima, éste se considera un sistema complejo cuya evolución es difícil de predecir.
0,75 ºC
Es el aumento aproximado de la temperatura media de la Tierra desde finales del siglo XIX.
Los registros meteorológicos indican que en las últimas décadas nuestro planeta vive una fase de rápido calentamiento. Desde 1950 la temperatura media ha subido 0,5 grados, un dato que se ve confirmado por la disminución de la superficie de los hielos árticos, la formación de grandes grietas en el casquete antártico, el retroceso de los glaciares de montaña, el aumento de los casos de temperaturas extremas en todo el planeta, el ascenso del nivel del mar (unos 2 milímetros cada año) y el adelantamiento de la primavera, que llega sobre una semana antes que hace cincuenta años. El calentamiento global no es una teoría: es un hecho.
La inmensa mayoría de los científicos especialistas en el tema afirma que este calentamiento está relacionado con el vertido a la atmósfera de gases que contribuyen a potenciar el efecto invernadero. Entre estos gases destacan el dióxido de carbono, el vapor de agua, el ozono, el metano y el óxido de dinitrógeno, que actúan como las paredes de un invernadero impidiendo la salida al espacio del calor generado por la luz del Sol que llega a la superficie terrestre. Los estudios indican que el dióxido de carbono se ha elevado a causa de la quema de combustibles fósiles (petróleo, carbón, gas natural), que los niveles de metano se han duplicado en los últimos 100 años debido a la descomposición de la materia orgánica que generamos y que el óxido de dinitrógeno se incrementa por el uso de fertilizantes químicos. El efecto invernadero es un fenómeno típico de los planetas con atmósfera, y sin él la temperatura media de la superficie terrestre sería de 18º C bajo cero, en lugar de los 15º actuales.
Aunque las consecuencias de este calentamiento son difíciles de predecir en detalle, los modelos científicos sugieren la posibilidad de cambios en las corrientes marinas, así como la fusión de parte del hielo de los glaciares y los casquetes polares, lo que inundaría regiones costeras donde vive una parte importante de la población humana. Según la ONU, África será el continente más vulnerable, estimándose que en veinte años 480 millones de africanos tendrá serias dificultades para acceder al agua. El intento más importante para frenar el calentamiento global es el Protocolo de Kioto, un tratado que pretende reducir las emisiones de gases invernadero antes de 2012, firmado por más de 130 países entre los que no se encuentra actualmente EE.UU., el principal emisor de gases invernadero.